Conversaciones con un sex toy

shutterstock_76352125

A nadie se le ocurriría abrir su cajón del deseo, coger su sex toy favorito y ponerse a cocinar con el (o eso esperamos). Pero, sin embargo, son sorprendentes aquellas ideas erróneas que  rondan por la cabeza de sus dueños. Como buen hermano mayor, Guía Separados acude en vuestro rescate para enseñaros aquellas cosas de la sexualidad en forma de juguete que nunca os habían contado.

1. Un condón, es un condón, y un sex toy, un sex toy

Hablemos con propiedad. Nombres distintos con funciones distintas. Conceptos juntos pero no revueltos. Más claro agua. Aunque parezca sorprendente, existen personas que creen posible el superpoder de los lubricantes como anticonceptivo y protector de las enfermedades de transmisión sexual. Además, corre un rumor por esas cabezas de que, al compartir un juguete, no se puede contagiar ningún tipo de enfermedad. Otro mini punto negativo.

2. El sex toy se va a la ducha

Aunque nos parezca una imagen entrañable ver cómo nuestro sex toy comparte su espacio con el tenedor del mediodía, el lavavajillas no es la mejor opción si somos mínimamente higiénicos. Además, a nuestro juguete no le gusta el agua, es así de rarito, por lo que se recomienda pasarle una toallita antibacteriana especial.

3. 365 días al año, uno más si es bisiesto

¿Para qué limitar su uso? Nuestro juguete es una inversión que mejorará nuestro estado de ánimo, razón más que suficiente para amortizarlo al máximo. Existe la manía generalizada de que los días de menstruación el sex toy se va a la caja. ¡Error! No lo castiguemos de esa forma tan cruel, son días difíciles para todos por lo que su uso va a ser más necesario que nunca.

4. Pilas fuera

Es sabido por todo hijo de vecino que las pilas dentro de un aparato electrónico no son buena idea. Un claro ejemplo más cotidiano es el mando de la tele, ese gran aliado que se convierte en arma arrojadiza cuando sus pilas dicen basta. Lo mismo ocurre con nuestros sex toys. Si queremos evitar esta violencia gratuita, lo mejor que podemos hacer es un acto tan sencillo como retirar las pilas y volvérselas a colocar en el siguiente uso.

5. Masturbadores domésticos

En momentos delicados, todo a nuestro alrededor nos puede parecer sugerente y con formas llamativas. La imaginación se desata y el sex toy ve como le somos infieles con todo tipo de artilugios del hogar. La amplia lista va desde las conocidas verduras, hasta electrodomésticos, utensilios de cocina e incluso velas. Si, velas.

6. Qué bueno es reciclar

No solo salvas el mundo, si no que puedes ayudar a otras personas que también lo necesitan. Pero, cuando hablamos de reciclar, a casi nadie se le pasa por la cabeza hacerlo con sus juguetes sexuales. Lo cierto es que se debería hacer, y para ello existen servicios de reciclaje especiales que los recogen, descomponen, y recuperan todas aquellas piezas que pueden ser de utilidad.

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>