¿Fetichista yo? No, pero ponte los tacones

fetichismo

¿A quién no le gustaría disfrutar de una buena noche de sexo? Para aquellos que el “sí” ronde por su cabeza forman parte de la mayoría de la población, en la cual esta práctica compite con el dinero y la comida en el ranking del placer. Y no es para menos cuando puedes liberar tensiones al mismo tiempo que das rienda suelta a tu imaginación, cuerpo y mente totalmente unidos.

Y es que existen tantas formas de entender el sexo como personas en el mundo (que no son pocas). Es así como nace el fetichismo, atendiendo a la cantidad de maneras distintas que tenemos de sentirnos excitados. El fetichismo sexual se centra en algo concreto, lo que supone para nosotros una debilidad y nos hace sentir un gran placer. Las prendas de vestir suelen ser uno de los objetos más recurrentes. Faldas, medias, calzoncillos, corbatas… y ciertas partes del cuerpo como las axilas o el cuello también tienen este poderoso efecto. El fetichismo está relacionado con las fantasías sexuales, en el hecho de llevar a cabo una situación donde se introduzcan determinados elementos que nos gustan y nos excitan sexualmente.

Muchos de ellos nos pueden resultar totalmente comunes, pero existen una gran cantidad que se mantienen ocultos y que podríamos calificar como “curiosos”. Si en pleno acto sexual la otra persona nos pide el biberón o ser amamantado, estamos hablando de Anaclitismo, la fantasía que consiste en actuar y hablar como un bebe al mismo tiempo que se va vestido como él. También existe el placer causado por tener insectos (mayoritariamente hormigas) recorriendo nuestros genitales (Formicofília), la atracción sexual por las estatuas (Agalmatofilia), personas que desean tener sexo con robots (Tecnosexualismo), o vestirse como un peluche con disfraces que simulen un osito (Plushofilia). Pero, uno de los más peligrosos es la asfixiación erótica, que consiste en mantener la respiración para intensificar el placer durante el acto, sobretodo en el momento del orgasmo. Algunas personas se introducen bolsas de plástico en la cabeza o mantienen la respiración bajo el agua, mientras que en otros casos utilizan máscaras de gas o incluso simulan un ahorcamiento suicida.

Si lo tuyo es experimentar y probar todas las posibilidades que ofrece tu colchón, posiblemente descubras que algunos de los fetichismos sexuales que rondan por el mundo te produzca ese placer intenso que llevas tiempo buscando.

 

One Response to ¿Fetichista yo? No, pero ponte los tacones

  1. Maurizio dice:

    cuerpo Y mente Siempre unidos per Sexo. Me gusta mucho.

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